La llegada de Daniele de Rossi: De la Roma a la Boca

Después de varias idas, vueltas, coqueteos e histeriqueos, se dio la llegada de Daniele de Rossi a Boca. El italiano de 36 años deja su país después de ser emblema durante casi 20 temporadas en la Roma.
Con 616 partidos en el equipo de la capital, 117 presencias en la selección italiana y una copa del mundo bajo el brazo, dejo de lado jugosas ofertas de la Fiorentina y la MLS para venir a cumplir su sueño de jugar en Boca.
¿Pero porque un jugador italiano dejaría la idolatría de la Roma y los dólares frescos de EEUU para venir a un país en constante crisis y al equipo más bombardeado por la prensa? ¿Qué es lo que logra que este tipo elija venir a jugar, por ejemplo, un partido a Santiago del Estero, con 40 grados de calor y gente escupiendo sobre su cabeza en lugar de quedarse a comer las pastas más ricas del mundo con El Coliseo de fondo? Es tan absurdo como pensar que Macri pueda venirse a comer un guiso al Chaco, o que Madonna se presente el viernes a tocar en Stigma.

La popularidad mundial de Boca, la mística de la Bombonera y la pasión con la que se vive el Futbol Argentino han hecho lo suyo. El Tano cumplirá uno de sus sueños, en un equipo que parece estar hecho a la medida de su juego áspero, su pinta de vikingo y el particular tatuaje en una de sus piernas (un jugador quebrando a otro). La explicación va más allá del resultadismo, del fútbol e inclusive más allá de lo cultural.

¿Cómo le irá en el equipo de Alfaro? Dependerá de él mismo, sus compañeros y el DT. Pero ya habrá tiempo para hablar de lo futbolístico. Hoy es tiempo de disfrutar que, en un mundo futbolístico invadido por la fuerza de los verdes, un crack ha decidido meterse de cabeza en esta olla a presión que es el Futbol Argentino. Y que sirva para la llegada de otros jugadores del mismo calibre.

