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Día Internacional del Dulce de Leche, ¿Cuál es la mejor receta para hacerlo?

11 de octubre de 2019
Redacción
11 de octubre de 2019

Cada 11 de octubre se celebra el Día Internacional del Dulce de Leche, una de las tradiciones gastronómicas más emblemáticas de Argentina. Incluido en innumerables recetas, se convirtió en el alma de un sinfín de postres clásicos nacionales.

A cucharadas, acompañando una galletita o siendo protagonista de un postre, el dulce de leche es un emblema nacional delicioso que no falta en las heladeras de los argentinos ni en los postres más populares.

A pesar de que el día se celebra desde el año 1995, en conmemoración de uno de los clásicos ingredientes de la repostería nacional, el origen del dulce de leche se remonta a años atrás. Según la leyenda más difundida, fue creado por casualidad en 1829, cuando una criada del general Juan Manuel de Rosas corrió a avisarle que su enemigo Lavalle se encontraba en su estancia, olvidando en la hornalla encendida una olla con leche y azúcar para hacer la lechada, y tomó una consistencia similar a como se lo conoce en la actualidad.

Otras historias aseguran que el libertador José de San Martín degustó el dulce durante su estadía en Chile, y que en la Francia de Napoléon, en 1815, se consumía Confiture de Lait, muy similar al dulce de leche latinoamericano actual.

Si se hacen cálculos de ingredientes y el tiempo de cocción, en realidad es más económico comprar el dulce de leche en el kiosco o súper que hacerlo uno mismo, sin embargo la satisfacción personal de lo casero y el resultado tan soberbio de este dulce de leche lo hace merecedor de prepararlo en casa. Es mucho más suave y rico que el comercial.

Según una receta de Cocineros Argentinos, el mejor dulce de leche sólo lleva leche, azúcar y bicarbonato.

¿Cómo hacerlo?

Llevar 1 litro leche a hervor en una olla de cobre o de fondo grueso, o bien utilizar un difusor y sumarle 250 grs. de azúcar. Agregar 1 cda de bicarbonato de sodio (fuera del fuego) para que tome color más amarronado. Volver al fuego y revolver.

Uno de los secretos es colocar unas bolitas de vidrio durante el hervor para que no se pegue el dulce en la base de la olla (para no revolver todo el tiempo) y bajar el fuego a mínimo. Dejar cocer por unas dos horas.

Una vez llegado al punto (en plato frío colocar un poco de dulce y dividir con un surco, si se une no está listo) reservar en frascos esterilizados.